dissabte, 5 de febrer de 2011

Siento la muerte de María Schneider



Debo reconocer que la intervención de Marlon Brando en la escena inicial de "El padrino" es de lo mejorcito que se ha visto en la historia del cine, pero yo la muerte de Brando me la tomé con total indiferencia y poca menos indiferencia cuando la palme el director de "el último tango en París"...en cambio siento ahora la muerte de María Schneider.
Mira que yo no soy muy cinéfilo que digamos pero hay detalles que marcan toda una época y creo que cuando ocurren es bueno no mirar a otra parte, sobre todo cuando son detalles que quedan grabados para siempre y se pueden volver a divulgar en cualquier momento.
El último tango es una peli que escandalizó en su tiempo y hoy se podría considerar de lo más "normal", sólo censurable por los mismos canallas que fusilaron a nuestras 13 rosas en Madrid.
Con respecto a la lesbiana esa creo que lo más sexual que se le ve en la peli es su carita inocente justo después de pegarle el tiro a ese marranote que antes de caer abatido como un perro deja el chicle pegado debajo la barandilla y nos hace una secuencia de caretos.. igualmente para demostrar su inocencia...y es tan buen actor que casi nos creemos que él también es inocente! ; realmente el único problema de la peli es que nuestra querida Schneider dijo haber sido violada en la famosa escena de la mantequilla, que ella es muy buena actriz pero los sollozos suyos en dicha escena son reales y la mejor prueba de ello es que Bertolucci, por una sola vez y antes de verla muerta, le quería pedir perdón, nos ha dicho ahora en la muerte de Schneider..por tanto ya no nos quedan dudas de que, efectivamente, Brando literalmente violó a una de sus hijas..y lo hizo porque Brando era un ser repugnante, un yanqui que para escitarse necesitava Paris y una jovencita de 19 años escojida entre centenares de candidatas, la candidata que evidentemente debía ser totalmente sumisa a un ya muy afamado Brando, todo un "hombre" si es que se le puede llamar hombre a semejane primate.
Hoy siento la muerte de María Schneider, Bertolucci ha esperado a su muerte para confesar el delito y si acaso sólo nos queda el consuleo de que, quizá...lo ha confesado porque en el fondo no es tan guarro como Brando o su compatriota Berlusconi, gracias por pedirle perdón a la Schneider, Bertolucci, ni que sea de forma póstuma, algo es algo y así tu también podrás descansar en paz, quizá, algún día.